Acabo de nacer de nuevo del parto de un amor fracasado. Y hoy no amo, no queda amor para nadie, ni siquiera para mí. Un poema no escrito ruge en mí, aunque no llegan las palabras. Las heridas y cicatrices no desaparecerán nunca. Última vez que naufrago en este ancho océano. Porque tus ojos hierbatierramar ya no me mirarán, y duele el peso de los besos que no te di, de las palabras que no te regalé y necesito un río que me devuelva una imagen para volver a reconocerme.
Me pregunto cómo será mi vida futura Si habrá alguien a mi lado Si será una llanura o una pared vertical Me pregunto cómo será el sonido de mi
voz Qué palabras emitiré Si serán dulces o amargas Me pregunto quién habitará mis silencios Quién compartirá mis gritos de alegría Estaré acompañada o siempre sola Que visión tendrán mis ojos del entorno después de haber visto morir tantas
cosas Tristes o alegres cansados o viajeros Me pregunto cómo se puede morir habiendo estado tan viva En el recuerdo de quién viviré cuando no
esté Me pregunto Me
pregunto Me
pregunto
Porque el amor se fue Porque quedó el vacío y se fue la esperanza Porque nada es eterno No hay tiempo para morir Porque alguien marchó Porque quedó la ausencia y se ensombrece el alma Porque queda el recuerdo No hay tiempo para morir Porque queda la vida Porque la vida espera y abriga las tristezas Porque la vida
apremia No hay tiempo para morir No queda tiempo para morir Nos sobra tiempo para morir
Nunca llueve eternamente ni es la tormenta infinita Después del trueno y el rayo la luz dilata pupilas El agua es reflejo nítido y espejo del limpio sol la luz que todo ilumina
Nunca llueve para siempre pero sí lo necesitan los ojos que todo miran las hojas que se alimentan los olivos y las viñas