miércoles, 31 de agosto de 2016

DE PAPEL



Sabes igual que yo que un papel puede herir,
que su afilado perfil es una espada,
que puede abrir la carne, partir el alma,
cortar un sentimiento con su filo.
Un papel es un arma sin medida,
ancho para el dolor o la tristeza,
nunca para la luz o la alegría.
Un recuerdo, un aviso, una esperanza,
un campo de batalla, una promesa,
una carta de amor o despedida
para trabajar en la luz o en el dolor.
Una prueba de fe, un jardín público
donde el frescor anida tras la tarde.
Letra para cantar una canción,
partitura de un vals en la distancia,
nostalgia de un amor, traición o marcha,
sonata de violín bajo la noche.
Epílogo o memoria, oda o glosa,
nota fugaz que muerde las entrañas,
revelación, crepúsculo o hipótesis,
poesía de amor, postdata efímera.
Pretexto o reflexión en un mal día,
lamento o decepción ante un mal sueño,
biografía o propio autorretrato,
ya nada ahora y siempre todavía.
Sabes igual que yo que un papel puede herir,
en la distancia o cercanía,
que un papel es guadaña que corta de raíz
la ilusión o el dolor, la nostalgia o la calma.
Una paloma blanca con pico de esperanza,
un cuervo venenoso para hacernos sufrir.
Un sencillo papel es, ceniza de deseo o buena nueva,
un susurro de voz, un perfume tal vez.

viernes, 19 de agosto de 2016

DIBUJAR PALABRAS SOBRE EL AGUA



Escribir en el viento los poemas,
intentar abrazar la lluvia fría,
enumerar la arena de un desierto,
imaginar el día sin la noche,
oscurecer el sol sin ser la luna.
Malgastar la palabra con las rocas,
y el corazón con tristes sinsabores.
Decir al mar que cese en sus mareas,
ordenar a aquel viento apaciguarse,
paralizar un rayo en la tormenta,
no gritar cuando el alma nos oprime,
es dibujar palabras sobre el agua.

Hay días en que no hay nada posible,
y en otros,  imposibles que se cumplen
--sostenido en el aire unos segundos--
todos los pensamientos de una hora.
Cuando ya nada esperas encontrarte,
porvenir y pasado se confunden,
en la luz de esa luna que te muestra
--vagabunda incansable del espacio--
la armónica hermosura de las cosas.

Para ti, porque es tuyo el pensamiento,
todos los imposibles de estos versos,
quizás ese mañana sea improbable,
quizás lo que perdure sea el presente.
Para ti, que cabalgas con tus ojos,
estos versos que quieren ser poema.

martes, 16 de agosto de 2016

¿VIVIR PARA SIEMPRE?




Si se agotan los árboles, se extinguen las estrellas,
el universo está en continuo cambio,
si las olas incesantes se abandonan en la playa,
la arena desaparece y adopta nuevas formas,
sucumben los recuerdos
y el olvido atenaza nuestro corazón,
¿Quién quiere vivir para siempre?
Si el amor cae desde su cielo,
aunque podamos amar una eternidad,
porque la urgencia de la espera apremia nuestra esperanza.
Las personas que amamos fenecen
aunque su espíritu permanezca, se adhiera al tiempo
y quede eterno grabado en nuestro alma.
Si no queda nada de nuestro hoy en el mañana,
¿Quién quiere vivir para siempre?
Si el mar fatigado en su marea hacia la playa,
a veces la golpea con furia y otras
la arropa y la abraza ¿no lo estará el corazón?
Miradlo bien, el tiempo que pasa, no volverá jamás
y será igual que si no hubiera sido,
no obstante volverá otro con nuevos temores, entonces…
¿Quién quiere vivir para siempre?
Agazapado como un lobo, otro tiempo espera
a que se oculte el sol para aullar a la luna.
Pasajero insomne de la noche te dejas llevar
navegando entre las sombras, como Ulíses
escuchas las sirenas que te llaman y te atraen
hacia otro lugar, pero el tuyo ha quedado atrás.
¡Quién quiere así vivir para siempre!

lunes, 1 de agosto de 2016

NADA



(A mi adolescencia)

Nada queda de ti, ya te marchaste,
contigo fueron todas mis palabras,
este poema quedaría sin versos
para expresar lo que duele esa ausencia.
En este corazón deshabitado
habito solo yo, conmigo mismo,
las rosas me saludan para hablarme
en mi florecen cada primavera.
Un año más, con rosas en mis manos,
teñido de recuerdos abatidos,
minado de distancia y de silencio,
de algo también disperso en el olvido.
Ignoraré palabras aprendidas
y buscaré sin ti sonidos nuevos,
otro rostro dibujaré en mi cuerpo,
en el que la certeza siempre habite
y entregaré mi corazón de nuevo
sin reservas, como esa vez primera.
Nada queda de ti pero en mi mente
fugazmente apareces dibujada
entre risas y sueños extinguidos,
en papeles plagados de recuerdos.
Sabes… ya no me sirven para nada
las ganas de volar, aquellas dudas,
tampoco este momento de nostalgia.
Contado estaba tú tiempo, por eso
como leve tormenta te alejaste.
Nada queda de ti, salvo memoria,
brumas atrás, ya lucen las estrellas,
hoy otra vez vuelve a brillar la luna
que ilumina de nuevo mi ventana.
Las rosas ya sonríen a mi paso,
me regalan su aroma y su color,
ya no hieren mi mente sus espinas,
no queda nada salvo el tiempo roto,
perdido, irrepetible y extinguido
que traspasa mi cuerpo sin herirme.
Nada queda de ti, excepto un rastro
de aromas, nombres y fotografías,
de palabras que quieren ser poema,
guardadas en dos cajas polvorientas
en el desván cerrado del recuerdo.